Proteger una construcción de la humedad no es solo cuestión de estética: es una inversión en durabilidad, confort y ahorro a largo plazo. Sin embargo, elegir el impermeabilizante adecuado puede parecer complicado. Hoy te explicamos, de forma clara y práctica, los principales tipos de impermeabilizantes y cuándo conviene aplicar cada uno.
1. Impermeabilizantes acrílicos
Uso ideal: techos de concreto expuestos al sol.
Los impermeabilizantes acrílicos son los más comunes en climas cálidos y secos. Se aplican fácilmente con brocha o rodillo y crean una capa flexible que refleja los rayos UV, ayudando a mantener el interior más fresco.
Ventajas: buena relación costo-beneficio, mantenimiento sencillo, variedad de colores.

Cuándo evitarlos: en zonas con lluvias constantes o charcos frecuentes, ya que el agua estancada puede reducir su vida útil
2. Impermeabilizantes elastoméricos
Uso ideal: techos expuestos a cambios bruscos de temperatura o con pequeñas fisuras.
Su principal característica es la
elasticidad: se adaptan a la dilatación y contracción del concreto sin agrietarse. Además, ofrecen alta reflectividad solar y resistencia a los rayos UV.
Ventajas: mayor durabilidad y flexibilidad que los acrílicos.
Ejemplo EnerSeal: EnerSeal MAX o Elastomérica.
3. Impermeabilizantes prefabricados (asfálticos o en rollo)
Uso ideal: superficies planas o de difícil acceso, con alto riesgo de filtración.
Estos productos vienen en láminas que se adhieren con calor o pegamento, creando una barrera continua. Son muy usados en azoteas industriales o grandes superficies.
Ventajas: alta resistencia mecánica y al agua estancada.
Desventajas: requieren instalación profesional y revisión periódica en juntas o solapes.

4. Impermeabilizantes cementosos
Uso ideal: cisternas, muros de contención, baños, sótanos o cimentaciones.
Están formulados a base de cemento modificado con polímeros. Al mezclarse con agua, crean una capa rígida que se adhiere al concreto y evita el paso de la humedad.
Ventajas: excelente adherencia, ideales para zonas con contacto permanente con agua.
Ejemplo EnerSeal:EnerTop G6, EnerTop G10 o EnerTop G12.
5. Impermeabilizantes transparentes o selladores
Uso ideal: tejas, ladrillo aparente, cantera o superficies decorativas.
Estos productos protegen sin alterar la apariencia del material. Actúan como una barrera invisible contra el agua y las manchas.
Ventajas: conservación estética, fácil aplicación, secado rápido.
Ejemplo EnerSeal:Sellador WR-8 o WR-10.

Consejo EnerSeal
Antes de elegir, identifica el tipo de superficie, el clima y la exposición al sol o al agua. Un impermeabilizante bien aplicado puede durar de 3 a 10 años, dependiendo del producto y del mantenimiento.
Si tienes dudas, consulta con un profesional o con nuestro equipo técnico: te ayudaremos a encontrar la mejor opción según las necesidades de tu proyecto.

Un buen impermeabilizante no solo evita filtraciones; también prolonga la vida útil de los acabados, mantiene los espacios más frescos y reduce costos de mantenimiento. Conocer las diferencias entre cada tipo te permitirá tomar decisiones más informadas y proteger tu inversión desde la base.

